La postura del  guerrero   Virabhadra

Una experiencia de renacer

A penas comenzaba mi camino en el Yoga… aún, mis ideas sobre la práctica no estaban del todo establecidas ni tampoco mi práctica personal, cuando aparecieron las increíbles posturas del guerrero (Virabhadrasana) y todo comenzó a transformarse.Virabhadra es un héroe de la mitología hindú nacido de un mechón de pelo que Shiva se arranca desconsolado ante la auto inmolación de su consorte Shakti. Virabhadra resulta ser un guerrero formidable que se enfrenta y da muerte a Daksha, el dios que había deshonrado a Shakti provocando su auto sacrificio.Virabhadrasana  (más conocida como el guerrero) es una de las tres posturas que reciben el nombre de este héroe y que, por consiguiente, se revisten de una carga simbólica muy importante.

 

La historia de Virabhadra esconde mucho simbolismo, si miramos un poco más profundo que encontramos? Y que podemos aprender de este guerrero en nuestra práctica de Yoga.En primera instancia, el simple hecho de posicionarnos en la postura ya nos transmite una sensación imponente de fuerza.

 

Nuestras piernas bien separadas y la delantera doblada a noventa grados nos conectan profundamente con la tierra, una frase bastante cliché en el ámbito del Yoga, pero más allá de eso no voy a dejar de utilizarla ya que posee un gran significado.Estar conectados con la tierra nos mantiene en conexión con nuestra propia humanidad, con nuestras necesidades más básicas de supervivencia y sostén.Tener los pies firmemente establecidos y conectados con el suelo, no solo nos proporciona la claridad necesaria para “caminar la vida” sino que también la confianza de poder trasladarnos de forma concreta, segura y sabiendo hacia donde nos dirigimos, manteniéndonos en el eje exacto de equilibrio, justo en el centro (una de las acciones más difíciles a sostener en la postura del guerrero) Esta conexión con la tierra nos permite la posibilidad de elevarnos bien alto, primero necesito raíces bien firmes para proyectarme hacia el cielo.

 

Con la columna bien firme establecida en la base de la pelvis, crecemos hacia arriba, ganando altura, sintiendo como la energía recorre la columna hacia la coronilla proporcionando libertad en todo el tronco.El corazón abierto hacia adelante… no existe guerrero sin corazón. La actitud del guerrero que se entrega a vivir la vida de corazón, sintiendo,percibiendo y aún, en ese torbellino busca el equilibrio… mantenerse en su centro.Valiente aquel que se atreve a entregarse de corazón!

 

Los brazos desplegados, como dos flechas que apuntan directo a su objetivo y esa energía de la tierra que ya atravesó el corazón proyectada a través de nuestras manos, fieles compañeras de camino que nos regalan diariamente la posibilidad de hacer, tocar, acariciar.“Los pies en la tierra, la cabeza en el cielo y el corazón en el horizonte!!!” La postura del guerrero es algo más que una simple postura, es la combinación perfecta entre la fuerza y voluntad que necesitamos para vivir de manera intensa y atrevida en perfecta combinación con la liviandad y sentimiento desde el corazón con que se nos abre el camino de la vida.

 

La próxima vez que tu práctica te enfrente cara a cara con Virabhadrasana, entregate!!!!

Angeles Alaggia