Integrando tu practica diaria de ashtanga vinyasa yoga por Matthew Sweeney

Aprender la secuencia es como aprender música. Primero aprendes escalas y las repites, como el Saludo al sol. Luego aprendes piezas de música básicas, como las posturas de pie y, luego, la composición completa: primera serie completa y, más adelante, intermedia, etc. Algunas personas tienen un virtuoso talento para componer piezas por sí mismos, pero la mayoría necesitamos consejo de un profesor con el fin de deslizarnos hacia el camino de menor resistencia.

Hay una tendencia a favorecer nuestras fortalezas y evitar nuestras debilidades. La práctica comienza en Samasthitih con el Ashtanga Yoga Mantra. Este mantra guía la consciencia a los más altos principios del yoga, nuestro maestro interior, el médico de la jungla que remueve el veneno de la existencia condicionada (estrofa uno) y es un reconocimiento a la linaje de maestros (estrofa dos) que deriva desde Patanjali. La plegaria es como tomarte un tiempo para oler tu comida antes de comerla, ayuda a la digestión del proceso de asana.

La práctica termina con el Mangala mantra, reconociendo la bondad innata en cada ser humano. Pese a que describe a las vacas y Brahmines, ambos como seres sagrados, indica un principio universal: la santidad de la vida.

Es tradicional cantar la oración final en Samasthitih después de Utpluthihi, terminando en la misma posición que comenzamos. Pese a que algunas veces es cantada entre Padmasana y Utpluthihi, para hacerlo así es necesario interrumpir la práctica. Otra opción es cantarlo luego del descanso, cuando te encuentras en un estado de ánimo más relajado. Cuando estas comenzando a aprender la Primera Serie, trata de practicar al menos tres veces por semana. No te sobre esfuerces y tomate todo el tiempo que necesites para desarrollar tu resistencia. Incrementa gradualmente la práctica semanal hasta hacerlo cinco o seis veces por semana, y al menos un día de descanso.

Tener al menos un día a la semana con una práctica más corta, es también beneficioso, en lugar de sobre esforzarse o no practicar. Mejor treinta minutos todos los días, antes que tres horas una vez por semana. Manteniendo en mente que no es necesario o deseable practicar todos los días. Intenta mantener cierta constancia, pero tomate un día o más para descansar siempre que lo sientas necesario. Esto es muy útil para observar cómo afecta a la mente y al cuerpo. Muchos estudiantes encuentran la práctica bastante adictiva. Aprende también a no practicar, quizás esto tome años para comprenderlo. Hay una rutina semanal estándar para la práctica de Ashtanga.

El primer día de práctica es el domingo y el último el viernes, sábados y días de luna (luna llena y luna nueva) son para descansar. El sábado es gobernado por el planeta Saturno, el planeta del trabajo, restricción y disciplina. Se dice que este planeta tiende a ser contraído, frío y seco, por lo que es tradición no practicar ese día. El domingo está influenciado por el sol, considerado la fuente de iluminación. El lunes está marcado por la luna, visto como un buen día para comenzar nuevas aventuras. El martes tiene la influencia de Marte, dios de la guerra y el fuego. Debido a la naturaleza agresiva de 

este planeta, es tradicional no dar nuevas posturas en este día. El miércoles se ve afectado por Mercurio, el planeta de los opuestos o dualidad de mitad de semana. El jueves está regido por Júpiter el planeta del crecimiento y la unidad, y el viernes tiene por Venus, diosa del amor. (Nota: las deidades representadas aquí son equivalentes a la mitología hindú). Cada secuencia de Ashtanga está destinada a un día específico de la semana. Por ejemplo, cuando estas aprendiendo la secuencia intermedia, sumas esas posturas a las de la primera serie todas las semanas excepto el viernes. El último día de práctica es sólo para la primera serie. Cuando haces sólo intermedia, no importa cuántas asanas, la practicas de domingo a jueves, y la primera serie el viernes. Cuando sumas asanas avanzadas (A, B, C o D) la serie Intermedia se practica el domingo, y la primera el viernes. Luego, de lunes a jueves agregas las asanas de Avanzada A a la secuencia Intermedia, o practicas Avanzada (A; B; C o D). Si existe esta posibilidad, entonces comenzarías la semana con Intermedia (domingo), continuas con Avanzada A (lunes), Avanzada B (martes), Avanzada C (miércoles) Avanzada D (jueves) y terminas con Primera serie (viernes). Este proceso de aprendizaje y suma de asanas, raramente es solo hacia adelante.

La mayoría de los cuerpos tiene sus limitaciones particulares. Una secuencia en particular o una postura en particular limitará tu capacidad de practicar en la forma tradicional, al menos por un tiempo. Encontrar formas de adaptar la práctica, o adaptarte a la práctica es un proceso único y creativo. No es para nada necesario o deseable hacer toda la secuencia solo para completarla, o para sentirse completo a un nivel físico. Intentar realizar toda una secuencia desde el principio es a menudo una tendencia a empujarse, a tratar de demostrar algo. También, puede ser una cuestión de culpa, por no haber hecho suficiente o no sentirte lo suficientemente bien.

Conseguir resistencia lleva tiempo y disciplina. Cuando comienzas a aprender la Intermedia, puede ser agotador agregar una nueva asana. Antes de agregar asanas de la Serie Intermedia, intenta realizar toda la Primera, o tanto como tengas tiempo. Un día a la semana puedes practicar sólo la Intermedia, incluso si realizas sólo las primeras cuatro o cinco posturas. Generalmente, el jueves (algunas veces denominado el “día de investigación”) es el día para propicio para esto. Es recomendable iniciar la semana con fuerza, y suavizar hacia el fin de la semana (termina con Primera serie como es tradición) A medida que agregas más asanas de la serie Intermedia, puedes disminuir gradualmente la Primera. Por ejemplo, practica hasta Baddha Konasana o Marichyasana D, 

y luego agrega la Intermedia. Si la última parte de la Primera te resulta difícil o descoordinada, no has estado practicando la Primera el suficiente tiempo, por lo que debes evitar la Intermedia hasta que aquella mejore. Es importante no evitar el asana que nos es difícil.

Al inicio, las directrices para la práctica tradicional resultan no sólo útiles, sino esenciales. La cuestión no es si nos alejamos del método tradicional, sino más bien cuándo. Primero practica por años, practica escalas antes de intentar ser compositor. No te apresures por alcanzar la línea final, porque no la hay. Permaneciendo con lo que sucede, sin importar que tan difícil sea, el cambio inevitablemente sucederá. Desde el punto de vista tradicional, simplemente no avanzas hacia una nueva postura hasta que la última puede ser realizada de forma apropiada. A menudo, muchos y diferentes profesores, están en desacuerdo con lo que es esto. La tradición puede ser una piedra con la que tropiezas si es tomada como la totalidad del yoga. Es meramente el envase en el que es presentada. Todos llegamos a cierto punto de la práctica donde ocurren ciertos cambios, ya sea por lesiones, recomendación de un profesor, aburrimiento o expresión creativa. Siempre es útil experimentar para moverse más allá de la forma estipulada y jugar fuera del campo.

Si eres un principiante y estas intentando practicar por cuenta propia, trata de mantenerte en las asanas principales de la Primera serie y busca un profesor calificado cuando sea posible. De todas formas, es normal adelantarse e intentar practicar asanas más difíciles. No te engañes a ti mismo creyendo que lo estás haciendo correctamente o que has conseguido maestría en una postura o secuencia cuando la realidad puede ser un poco diferente. El nivel de tu yoga es bastante obvio cundo practicas solo. La dependencia de un profesor que te ajuste en las asanas difíciles debería ser temporal. Un profesor puede ser por momentos necesario, pero tu gran maestro es tu propia consciencia.

Desde la perspectiva del profesor, cada estudiante debe ser gradualmente independizado de la necesidad de una asistencia fuerte o continua y ser alentado a maximizar su propia capacidad. Una prueba de tu práctica personal es cuando puedes mantenerla por ti mismo sin estimulación externa. Una vez que estas más allá del estado de principiante (usualmente los primeros dos o tres años de una practica consistente), es beneficioso practicar solo por algunos períodos de tiempo. En otras ocasiones, busca un profesor o practica en grupo en función de tus necesidades.

Practicar con un profesor o en grupo tiene sus beneficios, como la motivación, concentración y aumento de la energía. Practicar solo no sólo revela tu actual capacidad para hacer las posturas, sino que también saca a

la luz cualquier dificultad psicológica. Inicialmente, sentirás la tendencia a estar más distraído y desmotivado sin la observación de un profesor. La autopráctica solitaria es una práctica de contemplación interna, autodisciplina y autodependencia. Una señal de un verdadero yogui es sentirse confortable en tu propia piel, es decir, la capacidad de estar solo. Es necesario un poco de tapas o autodisciplina para mantener la practica continua y fluyendo, pero también debes disfrutarlo! No se necesita una verdadera disciplina para subirte sobre el mat cuando tú quieres estar ahí. Si no hay cierto interés hacia la práctica, ésta se vuelve letárgica. La respiración se vuelve superficial y sin inspiración. El entusiasmo es esencial y no debe ser reprimido.

Utiliza la inteligencia natural de tu cuerpo y encuentra el balance entre acción e inacción, variación y consistencia, inhalación y exhalación. No hay duda que algunos aspectos de la secuencia han cambiado. La práctica ha crecido y evolucionado para adaptarse a estos tiempos. Este hecho no niega la autenticidad de la tradición pero si la insistencia de que se ha mantenido pura e intocable por miles de años. Nunca ha aceptado a todos ni fue destinado para todo el mundo. Un cambio de la secuencia tradicional fue la primera postura de la serie Intermedia. Originalmente habría sido Malasana o postura de la guirnalda. Su exclusión de la secuencia se mantiene como un misterio, una teoría dice que Intermedia tenia demasiadas posturas y Guruji quería simplificarla.

Otro interesante cambio a la secuencia es la ubicación de Urdhva Dhanurasana el arco hacia arriba o puente. Tiempos atrás parece que esta postura se practicaba después de Karandavasana en la serie Intermedia. Sin embargo ahora es común trabajar en el puente primero, el arco inicial de la serie Intermedia parece ser más fácil y más terapéutico. Ten en cuenta que aunque algunos cambios en las secuencias tradicionales han sido documentados en libros y videos, son difíciles de confirmar directamente y deben ser considerados como rumores. En los tiempos de Krisnamacharya había diferentes formas en las que se practicaba la vinyasa. A menudo las asanas eran unidas directamente, un movimiento hacia la siguiente, como en Paschimottanasana hacia Purvottanasana sin saltar hacia atrás entre ellas. Las posturas oeste y este son contraposturas entre sí, otra razón para mantenerlas juntas. Krisnamacharya era conocido también por unir posturas de un solo lado como por ejemplo Trikonasana hacia Parsvakonasana y así. La regulación del salto hacia atrás (o a Samasthitih) desde cada postura permite mayor consistencia y ayuda a desarrollar fuerza. Sin embargo hay posibles inconvenientes como las lesiones por tensión repetitiva y el aburrimiento, ambas indican ausencia de consciencia. Desde el ideal individual y terapéutico acercamiento del Yoga que Krishnamacharya promulgaba, el Ashtanga moderno puede ser regulado excesivamente.

La orientación natural del objetivo lineal de la práctica a menudo conduce a incrementar el foco en los logros: quien tiene “mejor” practica o cual es la práctica correcta. A la inversa, no demasiado foco en los límites y la tradición puede ser también un problema. La competitividad que a veces surge es simplemente una etapa, no necesariamente para ser evitada, solo algo que atravesar a medida que te vuelves más centrado. La ardiente naturaleza de la práctica también saca a la luz consciencia, la sensación es la de moverse hacia adelante. Eventualmente, solo hay dos posibilidades: suavizar o quebrar. Ya sea que de rindas (o tu cuerpo lo haga) o que aprendas a relajarte dentro de la realidad que es: auto aceptación. La única práctica correcta es eso que es, ya sea tradicional o no. Tienes la libertad de elegir que es apropiado y hacerte responsable por tu elección. Es la responsabilidad de tu profesor dirigirte lejos del camino de menos resistencia hacia el camino de máximo beneficio. Trata de balancear estas dos inclinaciones.

Extraído del libro Astanga Yoga as it is - Matthew Sweeny - www.yogatemple.com Traducción por Angeles Alaggia